Más tarde, Helena fue a reunirse con Roberto para discutir la demanda contra Nubia. Indicó una cantina italiana o un bar de sushi donde siempre iba con algunos amigos de la empresa y con Samantha. Pero insistió, diciendo que no sabía dónde estaba ni que allí podían encontrar a alguien conocido y que eso podía generar algún tipo de cotilleo. Y sabiendo que no le gustaba estar expuesta, aceptó de mala gana.
Roberto hizo exactamente lo que Helena ya le había dicho que no hiciera. Primero, le pidi