El novio de Dayane era un hombre guapo y, al mismo tiempo, un extraño. Un lado de su rostro estaba estropeado por una enorme cicatriz quirúrgica. Uno de sus hermosos ojos marrones estaba rojo. Y cuando extendió la mano para saludar a Helena, ella pronto notó que su mano también tenía otra cicatriz, como si hubiera sido perforada.
— Mon prince (mi príncipe), esta es mi amiga de la infancia, Helena Petropoulos quien, junto con Samantha, vino de Brasil para pasar tiempo conmigo. — Dijo Dayane al p