Punto de vista de Teresa
Mi mano tembló al alcanzar el pomo de la puerta del despacho de Rafael.
*Solo respira. Solo aguanta esto.*
Llamé dos veces.
«Pasa».
Su voz me recorrió la columna como un escalofrío. La misma voz que dos noches atrás había susurrado mi nombre. La misma que me había dicho