PUNTO DE VISTA DE TERESA**
Seis meses.
Llevábamos seis meses casados y la vida había encontrado un ritmo tan perfecto que a veces me asustaba.
Desperté en nuestra cama con la luz de la mañana entrando por las ventanas y el brazo de mi marido rodeando mi cintura.
Nuestro penthouse. Nuestra vida.