PUNTO DE VISTA DE RAFAEL
La medianoche llegó y pasó.
Todavía ninguna pista. Todavía ninguna señal de Lucía.
Veintiuna horas.
Nuestra hija llevaba veintiuna horas desaparecida y no estábamos más cerca de encontrarla que a las tres de la tarde del día anterior.
Estaba sentado en el sofá de Marcos