PUNTO DE VISTA DE RAFAEL
Todavía estaba de rodillas en el suelo de mármol, sosteniendo a Lucía.
Mi hija.
La palabra seguía resonando en mi cabeza como un mantra que no podía parar.
Mi hija. Mi hija. Mi hija.
A nuestro alrededor, el lugar era un caos absoluto. Trescientas personas de pie ahora, hablando, grabando, el nivel de ruido subiendo hasta convertirse en un rugido sordo que apenas podía procesar.
Móviles por todas partes. Destellando. Grabando. Capturando cada segundo de esta pesadilla.
P