—Andrea, eres una chica y has alcanzado el nivel de Gran Maestro en tu entrenamiento. Tu talento marcial me hace sentir inferior—suspiró Hugo, aceptando la derrota de todo corazón.
—Yo no soy tu oponente, me rindo—dijo Hugo con resignación.
—¿Te rindes tan fácilmente?—Andrea frunció el ceño ligeramente, sintiéndose algo decepcionada.
Sin embargo, Andrea ya había herido a Hugo con dos golpes consecutivos, lo cual era una venganza para su hermano mayor, Iñigo. Ahora que Hugo se rendía por iniciati