Este desarrollo fue mucho más rápido de lo que imaginaba, superando ampliamente sus expectativas. En ese momento, su repulsión hacia Christian se hizo aún más profunda. Si antes solo quería que Domingo le diera una lección a Christian, ahora deseaba fervientemente que Domingo pudiera aplastar a Christian con una sola bofetada, para acabar con todo de una vez por todas.
—Carmen, tal vez otros teman a tu familia, la familia López, ¡pero yo, Domingo, no le tengo miedo!
—No importa si él es tu novio