Él no había detectado ninguna fluctuación de la verdadera energía en Christian durante este tiempo, y en su corazón ya había considerado a Christian como un experto en artes marciales externas vacío y superficial, similar a Gerardo.
Si Christian ni siquiera era un experto, con su cultivación en el período posterior al nacimiento, ¿cómo podría tomarle en serio?
—¡Christian, ten cuidado!—Exclamó María, con el rostro tenso y pálido.
Lo que pensaba ella era similar a lo de los demás, y tampoco creía