...
La multitud que estaba observando no dejaba de criticar, muy decepcionados con el desempeño de Gerardo.
—¿No era un gran maestro del combate? ¡Cómo es posible que haya sido derrotado con un solo movimiento!
María estaba confundida.
Ella pensaba que Gerardo era realmente un oponente formidable, pero ahora se dio cuenta de que solo estaba presumiendo.
—¡Qué despreciable!
—Es un estafador, ¡casi caigo en su trampa!
María se quejó con ira, y cualquier buena impresión que tenía de Gerardo desapar