—Ya le prometí a Christian de antemano, ¿cómo puedo cambiar de opinión?
—Además, como dueño de la familia Castro, si no cumplo mi palabra, ¿no nos convertiremos en el hazmerreír de los demás?!
El señor Castro habló con seriedad y firmeza.
Dado su amor por su nieta, normalmente no la decepcionaría en otras situaciones. Pero este asunto afecta la reputación familiar y él no puede tomarla a la ligera.
—Pero...
Inés intentó persuadirlo pero fue interrumpida por el señor Castro.
—No hay nada que disc