Una risa burlona llegó desde lejos, acompañada de un tono sarcástico.
Resultó ser Juan con siete u ocho jóvenes corpulentos y amenazantes que venían caminando hacia allí.
Estos jóvenes eran probablemente matones de la calle cercana, fumando y portando armas como palos para intimidar a los demás. Su objetivo al venir no era simple, de lo contrario no habrían entrado así.
El líder de estos jóvenes tenía unos treinta años aproximadamente, tatuajes cubriendo sus brazos y cuello; un tigre en su braz