—¡Pide disculpas!— dijo Christian mientras retiraba su pie.
Valenciano, como si le hubieran perdonado de todos sus delitos, se arrastró y se arrodilló ante Christian con un golpe sordo.
—Christian, todo fue mi culpa. Me comporté mal contigo antes, te pido disculpas—dijo Valenciano, esta vez con una actitud mucho más sincera.
—Pide disculpas a Isabel tambén—dijo Christian fríamente.
—Isabel, lo siento—se disculpó Valenciano hacia Isabel, obteniendo su perdón.
Al presenciar esta escena, Ignacio y