—Pero también sabes, Christian me salvó la vida en el pasado, no puedo ayudarte a enfrentarlo directamente, esa es mi única condición—dijo Daniel de manera ambigua.
—De acuerdo, no hay problema—asintió Fernando con la cabeza, pero en su interior se rio fríamente. Sabía muy bien que los tres poderes detrás de Christian eran poderosos, incluso si la familia Medina y la familia López, entre otros, se unieran, eliminar a Christian y derrocar a la familia Castro no sería una tarea fácil. Herir al ene