—¡Hola, Christian! ¿Qué te trae por aquí?— Después de que se estableciera la llamada, se escuchó la voz clara de David al otro lado.
—David, necesito tu ayuda con algo...— Christian explicó brevemente la situación y le dio la dirección del hotel y el número del salón.
—¡Qué coincidencia, Christian!— después de escucharlo, David empezó a reír.
—¿Qué coincidencia?— Christian estaba confundido y no entendía por qué David decía eso.
—Christian, para ser sincero, estoy en el piso de arriba de este ho