—David, hola—Alejandra y Paula estaban un poco nerviosas. En sus ojos, David era una figura de autoridad, y ahora estaban teniendo su primer encuentro en persona. Sentían cierta presión.
Después de unos breves saludos, Christian explicó: —David, te llamé aquí porque arruiné la colaboración entre la empresa de Paula y Grupo Aimar. Como compensación, quiero ayudar a la empresa de Paula a establecer una colaboración con Grupo Díaz.
—De acuerdo, no hay problema—David respondió de manera decidida. Da