—Si aceptas cenar conmigo en privado, como un favor personal, puedo decidir reducir la rebaja de su empresa al cinco por ciento—dijo el Presidente Martín aprovechando la situación y estableciendo sus condiciones.
Tal como Alejandra había sospechado anteriormente, debido a la presencia de Christian, el Presidente Martín no se atrevía a comportarse de manera inapropiada con Alejandra y Paula.
Dado que no podía aprovecharse de ambas mujeres, decidió ser directo con sus intenciones.
—¿Qué?— exclamar