Con las restricciones impuestas por el Grupo Dragón de Guerra, la familia Ortiz no se atrevía a matar a sangre fría a señor Ortiz y a Víctor. Sin embargo, si pudieran capturarlos y despojarlos de su cultivación, no solo evitarían llamar la atención del Grupo Dragón de Guerra, sino que también debilitarían considerablemente el poder de la familia Castro. Sería una oportunidad perfecta para lograr dos objetivos de una vez.
—Nicolás, no te hagas el valiente—el señor Castro se burló despectivamente.