—Benicio, ¡no tienes motivo para estar tan orgulloso! —dijo Christian fríamente, con un destello de arrogancia y desdén en sus ojos—. El hecho de que hayas derrotado a Leocadia hace un momento no es más que el resultado de un ataque furtivo con un tesoro oculto. ¡No es ningún mérito real!
Christian, con una expresión burlona, reveló la verdad detrás de la derrota de Leocadia a manos de Benicio. Con una gran cantidad de tesoros preciosos a su disposición, era muy hábil en usarlos para luchar cont