—¡Esto no puede ser!
Al presenciar esta escena, Amalio abrió los ojos de par en par, quedando completamente atónito.
Inicialmente, sus pensamientos coincidían con los de Amadeo; también pensaba que Christian estaba destinado a morir sin duda alguna. Pero ahora, Christian había bloqueado el poderoso ataque de Amadeo con su propio cuerpo y, además, había contraatacado exitosamente.
¡Era simplemente inconcebible!
En un instante, su asombro interior era evidente.
—¿Cómo es posible?
Amadeo yacía en e