Después de eso, Amadeo dejó de hablar tonterías y salió con grandes zancadas.
—Chico, ¡sal y enfrenta tu destino!
—Hoy voy a incapacitarte y hacer justicia por mi primo.
Amadeo señaló en dirección a Christian, con una expresión severa en su rostro.
—¿Tú crees que eres digno? —Christian se rio con desdén, salió rápidamente y se colocó en posición de enfrentamiento con Amadeo.
La atmósfera entre ambas partes se volvió tensa de inmediato, a punto de desencadenar una gran batalla.
—¿Te atreves a pre