—Christian, finalmente has llegado, qué alivio.
Al ver a Christian aparecer, la expresión de dolor en el rostro de Andrea se relajó ligeramente y logró esbozar una débil sonrisa.
Después de tanto tiempo juntos y compartiendo dificultades, ella y las cuatro chicas de Carmen habían desarrollado una dependencia inexplicable hacia Christian.
Con la llegada de Christian, sintió como si de repente hubiera encontrado un apoyo vital, y su corazón finalmente encontró paz.
—Andrea, ¿qué te sucedió?
—¿Está