—Aurelio, ¿lo has visto, verdad?
—Aunque ahora has acordado dejarnos ir, este chico Christian no quiere liberarnos.
—En caso de que no entienda la situación y tengamos algún conflicto, le ruego, anciano, que cumpla su promesa y no lo proteja.
Eustaquio habló con seriedad hacia Aurelio.
Primero cerró la posibilidad de retroceso de Aurelio con palabras, para evitar que Aurelio cambiara de opinión y ayudara a Christian a enfrentarse a él.
Aurelio guardó silencio.
Con su perspicacia, pudo darse cuen