Al escuchar la amenaza de Genaro, Christian se enfadó pero no pudo refutar nada. Después de todo, Genaro estaba diciendo la verdad; realmente no había sufrido ningún daño esta vez, y además, Genaro se negaba obstinadamente a admitir culpa. Si utilizaba su posición para detener a Genaro por la fuerza, no sería del todo apropiado.
—Melquíades, en situaciones como la de Genaro, ¿cuánto tiempo puedo mantenerlo detenido? —Christian preguntó a Melquíades.
—Informe, señor. Según las regulaciones pertin