—Fermín, no te preocupes. Este asunto ya ha pasado, y Leocadia está a salvo. No tienes por qué culparte —dijo Christian rápidamente.
—Bueno, en resumen, gracias por salvar a Leocadia. Si no fuera por ti arriesgando tu vida para rescatarla, las consecuencias serían inimaginables —Fermín se inclinó nuevamente, expresando su agradecimiento de manera solemne.
—Sí, Christian, gracias —Belén y Herminio también agradecieron sinceramente a Christian.
—Fermín, no hace falta tanta formalidad. Herminio y y