—Prima, no necesitas hablar con él —Christian perdió la paciencia al ver que Lorenzo no soltaba a las mujeres. Con una mirada intensa y fría, enfrentó a Lorenzo y le dijo: —Lorenzo, te daré una última oportunidad. Si eres inteligente, las liberarás de inmediato y tal vez considere dejarte con vida. De lo contrario, hoy te aseguro que no tendrás un lugar donde descansar en paz.
—¿Dejarás que no tenga un lugar donde descansar en paz? —Lorenzo rio con desprecio—. ¿Tienes esa arrogancia con solo un