—Abuelo, ¿qué estás haciendo? —Carmen no podía creer cómo el señor Rivera estaba tratando a Christian. Se sintió enojada y, sin pensarlo dos veces, agarró el brazo de Christian, listo para irse.
—Christian es mi novio, si lo echas, me voy con él —dijo Carmen con determinación. No podía creer cómo su abuelo estaba tratando a su novio.
—Carmen, por favor, no te vayas —Germán se sorprendió y rápidamente detuvo a Carmen y a Christian. Luego se dirigió a su padre y dijo—: Papá, son invitados, debería