—Carmen, olvídalo —dijo Christian mientras negaba con la cabeza. No importaba si el señor Rivera y Germán creían o no; el tiempo demostraría la verdad.
—Bien —Carmen cedió al ver que Christian no quería mostrar sus habilidades. —¿No puedes mostrarlas?
—Es incómodo para mí —explicó Christian.
—No es que sea incómodo. Estás tratando de ser misterioso —dijo el señor Rivera con una sonrisa burlona al escuchar la respuesta de Christian. Estaba cada vez más seguro de que Christian había engañado a Ca