—¿Qué está pasando?— En ese momento, un hombre de unos cuarenta años, con un bigote de dos puntas y una apariencia imponente, acompañado de dos guardaespaldas que patrullaban detrás de él, se acercó desde atrás.
—Informe a Abel, esta chica afirma ser la sobrina de nuestra familia Rivera y quiere ver a nuestro patriarca y señor —se sorprendieron los guardias y le informaron respetuosamente.
—¿La sobrina? —Abel frunció el ceño y miró a Carmen, sintiendo una sorprendente sensación al verla. Sin emb