—No me culpes por no advertirte, esta es la última vez —advirtió fríamente el señor Castro.
—Si vuelves a intentar infiltrarte en nuestra familia Castro en el futuro, no te quejes si no somos amables contigo —agregó el señor Castro.
—Señor Castro, ¿realmente no pueden darme una oportunidad? —preguntó Christian con un rostro amargo.
—¡Menos palabras! —respondió el señor Castro—. Christian, aunque se rumorea que has alcanzado el nivel avanzado de Rey de Batalla, nuestra familia Castro no es alguie