Si apostaba todo a Christian, ¿y si Christian era condenado a décadas de prisión? ¡Eso arruinaría la felicidad de su hija para siempre!
—Carmen, creo que Iñigo tiene un punto válido. Tal vez deberías considerar esto un poco más —dijo Alejandro con cierta vacilación, probando las aguas.
—Papá, ¿cómo puedes ser así? —Carmen apenas tuvo tiempo de responder antes de que Daniel llegara de repente.
—Alejandro, ¿acaso tienes un problema mental?
—Christian nos ha ayudado enormemente a todos nosotros. Si