En ese momento, se sintió avergonzado y sin lugar a donde ir, sin saber cómo enfrentar a Christian.
—Lo importante es que estás bien.
Carmen sonrió con alegría.
Con el regreso de Christian, todas las preocupaciones y ansiedades que habían estado acumulándose en su corazón durante esos días desaparecieron al instante.
—Iñigo, ¿qué te trae por aquí?
—Si no tienes un motivo específico, te sugiero que te vayas.
Christian miró a Iñigo con frialdad, sin mostrar ninguna cortesía.
Iñigo se sintió incómo