Capítulo 88
Lucia llega destrozada, después de un largo día se siente agotada y derrotada, no podía ver a Vicente irse, sabía que estaba enojado con ella, con su padre, con todos.
El lobo tenía el derecho de estar furioso, le habían mentido, Pero siempre buscando su bienestar, en el fondo esperaba que al buscar su camino se diera cuenta que ellos solo querían protegerlo.
Al llegar, la manada llora fuera de la casa lobil, algunos se acercan y abrazan a Lucia, la luna eterna del Alfa.
Ella corre