—¿Y si… dejamos que el tío asuma el control temporalmente? Cuando mi hermano regrese, ya discutiremos entonces qué hacer.
En ese momento, Amanda escuchó la voz de Catalina.
—¡No puede ser! —exclamó Tony, alarmado, mientras abría de un solo impacto la puerta de la sala.
—Ya que la señorita Catalina lo propone, no tengo más remedio que aceptar la responsabilidad y asumir…
—¡Un momento! —gritó Tony.
—Jorge está desaparecido, han pasado apenas unas horas. ¿No creen que están siendo demasiado apresu