Ella sintió la mirada distante de Jorge recorrerla de arriba abajo.
—Ya nos veremos en otra ocasión.
Dicho esto, Jorge se marchó.
Después de que él se marchó, Amanda quedó embelesada durante un largo rato.
—Ami, ¿qué es lo que te ocurre? Andas con cara de muerto, ¿te sientes mal?
—Yo... estoy bien.
Justo en ese momento, su celular vibro. Era un mensaje de Jorge.
—En diez minutos, debo verte en el estacionamiento del piso de abajo.
Amanda estaba al borde del llanto. La retribución del karma había