54. La llamada
Terminaron de conversar y regresaron a la sala para reunirse con todos.
—Leonard, no te imaginas lo que acaba de pasar —expresó su esposa emocionada, al verlo.
—Cuéntame, estás tan contenta que me siento ansioso por saberlo —pidió, acercándose.
—Vera será mi asistente personal, a partir del lunes.
—¡Vaya, es una excelente noticia! —exclamó, Leonard—. No se imaginan todo el trabajo que tiene mi mujer con las obras benéficas.
—Nos lo estaba contando hace unos minutos, cuando les comenté que qui