33. ¡Tú no eres así!
Comenzó a mover la cabeza en señal de negación, mientras Becky y su marido, se miraban cómplices con una amplia sonrisa. El silencio de Gabriel, dejaba en claro sus sentimientos y sabían que para su amigo, no sería nada fácil reconocer lo que le estaba sucediendo.
—Bueno, y ¿qué más hicieron en Nueva York? —preguntó Becky, para comprender el contexto.
—No quiero hablar de eso… —pidió Gabriel, comenzando a probar la comida, pues estaba hambriento y recién se había percatado de aquello—. Esto est