Andrea
Andrea sintió cómo sus piernas temblaban mientras avanzaban hacia un pequeño salón reservado para el descanso de los invitados. La atmósfera dentro del lugar era sofocante, impregnada de un silencio incómodo que parecía pesar sobre ellas como una losa.
El asistente de Nel las siguió hasta la puerta, pero su jefa le hizo un gesto sutil con la mano, ordenándole que les trajera algo de beber. Él asintió con profesionalismo y se retiró, dejándolas solas en aquel espacio que de pronto se torn