Edward
—Muy bien, gracias por avisarme.
Edward colgó la llamada y levantó la vista para encontrarse con la mirada curiosa de Karen, quien lo observaba con una mezcla de expectativa y diversión.
—¿Qué pasa? —preguntó ella con impaciencia.
Él soltó un suspiro, sintiendo que ya había perdido la batalla antes siquiera de haberla librado.
—Ya llegó. Le pidieron que subiera a hablar conmigo y viene hacia acá.
Karen soltó una carcajada al notar su nerviosismo.
—Vamos, no seas cobarde. Ha llegado el mo