Capítulo 68.
Se hace un incómodo silencio entre nosotras, mientras que Amara sorprendida me mira fijamente, y yo a la vez observo su cuerpo entero sorprendida.
Amara se ve como la sombra de la mujer que solía ser, ya no es esa distinguida señorita que vestía ropa de marca incluso para dormir, ahora está usando ropa negra y algo sucia, con su largo cabello rubio enmarañado, y un semblante que no es el mejor.
Parece como si hubiera estado viviendo en la intemperie todo este tiempo…
—¿Qué haces aquí? —pregunt