Después de la reconciliación, las cosas estaban marchando de maravilla, para dos personas que se aman lo mejor siempre será estar juntos, no obstante, es imposible que todo sea de color rosa, ya que en algún momento deberán sortear adversidades que los pongan en jaque. Mariana y Adam siguieron conversando por largo rato, aprovechando para manifestar su amor en cada oportunidad que tenían.
– Quedan prohibidas las peleas entre nosotros, ¿Me entendió, señorita? – Dijo de repente.
– Fuerte y claro