Desde hacía unos días, Stella les había asignado habitaciones separadas a Diana y Alexandra, pues de esa manera estarían mucho más cómodas, las chicas no tenían ningún inconveniente en permanecer juntas, pero el ama de llaves insistió tanto que terminaron por aceptar. Adam trato de ingresar en la casa sin hacer tanto ruido, no quería despertar a nadie y qué la escena pudiera dar lugar a malas interpretaciones, no le importaba lo que pudieran pensar de él, pero si de Mariana. Diana escuchó ruido