14 días después de la inseminación artificial.
Sophia no ha sentido ningún cambio por parte de Alessandro, continúa siendo el mismo desgraciado que la ignora y la rechaza, solo que esta vez ella ya no se tiene que molestar en huir ante su presencia, disfruta estar tranquilamente comiendo helado en cualquier parte de la casa, ya que ha cumplido con su parte y no se siente presionada de tener intimidad.
A pesar de sus calamidades las recomendaciones que recibió por parte de la doctora era que no