Luego de aquel rechazo por parte de Sophia, James rápidamente se levantó de la silla y se acercó a ella, estiró el brazo y tomó de su mano.
—No te estoy presionando para que dejes a tu esposo, lo único que quiero es poder compartir contigo, eres una buena persona y desde que hemos iniciado a trabajar juntos me has hecho sentir cómodo en este lugar.
»Solo quería hacerte saber que así como yo hay muchos más hombres que morirían por estar a tu lado, por favor no vuelvas a insinuar que vas a dejar