Al llegar al restaurante todo allí se encontraba preparado para recibir a Alessandro junto con su esposa, flores por doquier y en una enorme mesa habían postres de todo tipo.
«Wao, todo esto lo ha hecho únicamente por mí, es un hombre demasiado exclusivo, ha logrado reservar todo el restaurante más fino únicamente para los dos, fuera de ello ha pedido que decoren el lugar con mis cosas favoritas, es inevitable, lo amo con todas mis fuerzas», pensó Sophia mientras que observaba todo el lugar.