Mientras que Sophia, sonreía felizmente al lado de James como si fueran una pareja de enamorados, Alessandro sentía como todo a su alrededor le estorbaba para ir directo hasta el hombre que pretendía enamorar a su esposa y con sus propias manos encargarse de desaparecerlo.
Alessandro sin pensarlo dos veces y por inercia su cuerpo fue directo hacia ellos.
—El día de hoy estás demasiado hermosa, tus ojos brillan y tu sonrisa sería capaz de reanimar a cientos de niños que se encuentren tristes en