Alessandro luego de reencontrarse con Sophia no se separó de ella ni un solo minuto, en los últimos controles del embarazo estuvo pendiente sin importar la persecución por parte de Paolo.
A muy tempranas horas del día un fuerte dolor hizo que despertara Sophia, llevó la mirada al otro costado de la cama, Alessandro dormía profundamente mientras que en la mano sostenía la pistola, se levantó con cuidado y fue hasta la cocina por un trozo de fruta.
Estando allí rompió la fuente quedando estática