Meses más tarde.
Sophia se encuentra estática frente al espejo, ha logrado recuperarse de aquellas heridas causadas el día que la muerte le respiró en el cuello, unos cuantos golpes a la puerta llamaron su atención.
—Adelante —giró su cuerpo y se dispuso a atender.
La puerta se abrió y al instante ella dibujó una leve sonrisa.
—Ya sé que se han vuelto inseparables... Es increíble la manera en la que se parece a ti —los ojos de Sophia brillaron al tener frente a ella a sus dos personas favoritas