Luego de aquellas palabras de Alessandro, Sophia deseaba con todas sus fuerzas salir corriendo tras de él, tomarlo del brazo para detenerlo, abrazarlo con toda su fuerza y decirle cuánto lo amaba, pero a su vez aquel dolor del pasado era una enorme barrera que ella no podía traspasar.
Sophia se acercó a la ventana notando que Alessandro se encontraba de salida, subió a uno de sus autos y luego se marchó, ella cerró los puños, dobló las rodillas y cayó al piso rompiendo en llanto.
—¿Por qué, po