Mundo ficciónIniciar sesiónNo es asunto tuyo.
Reyona se lo repitió a sí misma por enésima vez aquella noche mientras se preparaba para irse a casa.
A casa.
No era un piso alquilado; se había estado quedando allí para alejarse de ese capullo de su mar... exmarido. Acababa de colgar el teléfono tras habl







